Cantalejo, curiosamente, es una de las pocas poblaciones segovianas que no destaca precisamente por su románico a excepción de esta Ermita de la Virgen del Pinar.

Situada a 2 kilómetros de la localidad de Cantalejo, cerca de la laguna China, encontramos la Ermita de la Virgen del Pinar. Una Ermita de origen templario donde se instalaron los monjes y construyeron un humilde santuario al abrigo de la Virgen.

En 1311, fecha en la que fue suprimida oficialmente la orden de los templarios, la Ermita quedó en soledad y tanto ésta como la Virgen quedaron en manos de los habitantes de Cantalejo.

Esta construcción, que popularmente se atribuye a los templarios, pudo situarse sobre algún santuario de época tardorrománica y visigoda. El hecho es que este edificio inicialmente, pertenecía al románico inercial, muy popular, de una nave y cabecera con ábside semicircular, portada meridional y galería porticada.

Ermita de la Virgen del Pinar

La devoción que desde hace siglos tiene la comarca de Cantalejo por la Ermita de la Virgen del Pinar no ha servido para evitar una de las más grandes adulteraciones artísticas de la provincia. Desde su construcción ha sufrido todo tipo de transformaciones, durante los siglos XVIII, XIX y XX. A instancias del clero, se decidió añadir una capa de ladrillos que recubre los vanos de las ventanas, adulterando su sobriedad románica.

El elemento más respetado es su portada meridional de tres arquivoltas lisas menos la intermedia, de baquetón, que apean sobre dos columnas con capiteles lisos.

Romería de la Virgen del Pinar

La Ermita de la Virgen del Pinar acoge el primer lunes de Pentecostés la romería de la Virgen del Pinar, fiesta de fuerte interés religioso entre los vecinos. Una romería donde desde hace muchos años se puede respirar un gran ambiente, devoción religiosa y alegría.

Ermita de la Virgen del Pinar
Foto: Archivo fotográfico del Ayuntamiento de Cantalejo

Esta festividad, mencionada por primera vez en el archivo municipal de Cantalejo en 1637, supone para los devotos poder encontrarse con la Virgen y hacerle llegar sus plegarias. Para muchos otros supone encontrarse con amigos y vecinos, disfrutar de un gran día de ocio en uno de los lugares más emblemáticos del término municipal de Cantalejo.

Antiguamente se celebraba el tercer día de Pascua de Pentecostés con procesión desde Cantalejo a la ermita y misa con sermón por la mañana. Durante la tarde se realizaba una procesión alrededor de la Ermita, rezos y conmemoraciones a los difuntos y la subasta de las ofrendas de los devotos. Era habitual ver como grupos de familiares y amigos merendaban en los aledaños de este templo mientras compartían alegría.

En la actualidad esas meriendas se han visto sustituidas por refrescos, cañas y pinchos que se pueden degustar en los numerosos chiringuitos que los propios vecinos de Cantalejo montan para la ocasión. La tradición de estos chiringuitos dice que hay que degustar botellín y huevos cocidos, numerosos y abundantes en esta festividad en la actualidad. También podemos encontrar atracciones para que los más pequeños se diviertan y disfruten de la festividad de la Virgen del Pinar.

Sin duda un cita para todos los públicos donde la alegría reina en cada rincón y el sentimiento aflora a cada paso en la Ermita de Cantalejo.

Historia de la Ermita de la Virgen del Pinar de Cantalejo
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